La ciudad de Cuenca, reconocida por su riqueza arquitectónica y cultural, se viste hoy de gala para alcanzar una hazaña culinaria sin precedentes. Este martes, la capital azuaya se ha propuesto certificar oficialmente el Récord Guinness al Mote Pata más grande del mundo, un evento que no solo busca una placa internacional, sino que rinde tributo a la identidad y a los sabores ancestrales de la Sierra ecuatoriana.
Desde las primeras horas de la madrugada, un equipo de más de 50 chefs, estudiantes de gastronomía y portadores de la tradición culinaria local se han reunido para dar vida a este plato emblemático, central en las celebraciones del Carnaval cuencano.
Un ritual de sabor y tradición azuaya
El Mote Pata es mucho más que una sopa; es un símbolo de abundancia y hospitalidad. Para este récord, se han utilizado toneladas de ingredientes seleccionados de los mercados locales: mote pelado de la mejor calidad, carne de cerdo, tocino, longaniza y, por supuesto, la base indispensable de pepa de zambo (semillas de calabaza), leche y achiote que le otorgan su textura cremosa y color característico.
El proceso de cocción se realiza en una paila gigante diseñada especialmente para la ocasión, bajo la supervisión de técnicos de la organización Guinness, quienes validarán no solo el peso final, sino el cumplimiento de las normas de higiene y la fidelidad a la receta tradicional que ha pasado de generación en generación.
Motor de identidad y turismo gastronómico
El evento, que se desarrolla en un ambiente de fiesta popular, tiene como objetivo posicionar a Cuenca como el epicentro del turismo gastronómico en la región andina. "Este récord es un regalo para Cuenca y para el Ecuador. Queremos que el mundo entero sepa que nuestra cocina es un patrimonio vivo, capaz de convocar a miles de personas en torno a una sola mesa", señalaron los organizadores y autoridades locales.
Además de la certificación del récord, la jornada incluye presentaciones de danzas folclóricas, música en vivo y una feria de productos locales, convirtiendo al centro histórico en una vitrina de la cultura azuaya ante los ojos del mundo.
Un compromiso con la comunidad
Una vez certificado el peso y cumplidas las formalidades del récord, las miles de porciones del "Mote Pata más grande del mundo" serán distribuidas gratuitamente entre los asistentes y organizaciones de asistencia social. De esta manera, el evento cierra un ciclo de generosidad que es la esencia misma de este platillo: el compartir entre vecinos y visitantes.
Con este logro, Cuenca reafirma su compromiso con la salvaguarda de sus tradiciones y se inscribe en las páginas de la historia mundial, demostrando que la gastronomía es la herramienta más poderosa para la unión de un pueblo.


