La gastronomía de la "Sultana de los Andes" ha alcanzado un nuevo hito internacional. El emblemático Hornado de Riobamba ha sido destacado recientemente por la prestigiosa plataforma Taste Atlas, el atlas gastronómico mundial que recopila las mejores experiencias culinarias del planeta. Este reconocimiento pone en valor no solo el sabor inigualable del plato, sino la técnica ancestral de su preparación en hornos de leña.
Un legado que trasciende fronteras
El hornado, cuyo nombre proviene de la palabra "hornear", es mucho más que un plato típico en Riobamba; es un símbolo de identidad cultural. La mención en Taste Atlas subraya la complejidad y el tiempo dedicados a su elaboración. El proceso comienza con la selección del cerdo, que se marina en una mezcla de chicha de jora, ajo, cebolla y especias tradicionales, para luego ser sometido a una cocción lenta de varias horas en hornos de barro alimentados con leña de eucalipto o molle.
Esta técnica de cocción lenta es la que otorga al Hornado de Riobamba su característica piel crujiente (el famoso "cuero") y una carne tierna y jugosa que se deshace al paladar.
El sabor de la tradición
Taste Atlas destaca la importancia de los acompañantes que completan la experiencia: el mote, las papas cocidas, el agrio (una salsa agridulce a base de chicha y vegetales) y el infaltable aguacate. En los mercados de Riobamba, como el emblemático Mercado de la Merced, las "caseritas" han mantenido viva esta receta durante generaciones, convirtiendo el acto de comer hornado en un ritual social indispensable para propios y visitantes.
"Este reconocimiento es un tributo a las manos riobambeñas que, durante décadas, han mantenido encendidos los hornos de leña. El hornado no es solo comida, es nuestra historia servida en un plato", señalan representantes del sector gastronómico local.
Impulso al turismo gastronómico
La inclusión en plataformas internacionales como Taste Atlas posiciona a Riobamba como un destino imperdible para el turismo gastronómico en América Latina. Este distintivo invita a viajeros de todo el mundo a descubrir los secretos de la cocina de altura y a experimentar la hospitalidad de una ciudad que sabe honrar sus raíces.
Con este reconocimiento, el Hornado de Riobamba se consolida como un embajador de la cocina ecuatoriana, demostrando que la tradición y el respeto por los procesos artesanales son la clave del éxito en la gastronomía global.



